martes, 21 de abril de 2015

Cuba la bella

mejores padres, mejores hijos
Cuba la bella
Por: Julio Torres
En estos días ha vuelto a colocarse en las noticias de ocho columnas la isla de cuba por el saludo y acercamiento de los mandatarios de Norte América y Cuba, y no he podido resistir la tentación de hablar un poco de muchos amigos entrañables que conocí desde la década de los cincuenta y durante las décadas siguientes, con la aclaración de que nunca he estado en esa isla y esa bella ciudad de la habana, pero si tengo algunos datos que me parecen importantes en estos días.
La alineación  estratégica necesaria en el objetivo de conquista se llevó a cabo en esa isla y todos los acontecimientos ocurridos en estas tierras se procesaban en la isla y después enviarlos a los reyes católicos, así que los amigos cubanos que conocí a partir del año 1955 me entregaron todo un panorama de la isla en esos tiempos.
No puedo dejar de mencionar la trascendencia de la música de esos tiempos que trajeron muchos cubanos y las grandes enseñanzas de los menesteres del espectáculo que uno a uno fue dejando huella en cada
escenario de México en que se presentaban, debo abonar mi apreciación en el sentido de que la música del “mambo” que sin afán de exageración lo considero un “parte agua”, es decir, que la música bien se puede dividir en un antes y un después del mambo.
En la década de los sesenta, incursioné en el ambiente de la televisión de aquellos tiempos, del “nostálgico blanco y negro” cuando estábamos

muy lejos de imaginar la tecnología de hoy, la programación  era muy pobre, pero hecha con todo el amor y candidez que nuestra edad nos permitía, no niego que fuimos aprendiendo sobre la marcha y muchos artistas llegados de Cuba, entregaban junto con nosotros lo mejor de su talento, aunque ya se había instituido en la isla el régimen de Fidel Castro.
Pero ellos, los cubanos que lograron llegar a estas tierras, cargaban en su
“morral” todo el entusiasmo de esa tierra que poco a poco nos fue entregando y juntos logramos éxitos que nos marcaron, a ellos y a nosotros, quizás criticamos entonces el que el nuevo régimen había “apagado” la “chispa cubana” que tantas alegrías proporcionaba, pero allí estaban ellos, trabajando intensamente tratando de dar lo mejor de cada uno.
Los años siguieron su curso y a finales de los años setenta volví a ver un
espectáculo de música y danza cubana, ahora con nuevas generaciones y me sentí un tanto triste porque aquella alegría que mostraban los conocidos míos ya se había perdido, pero un detalle que me sorprendió es que ninguno de esos muchachos del grupo hablaba mal de Cuba, al contrario, elogiaban con entusiasmo lo ocurrido en la isla y mostraban una felicidad poco conocida por mí entonces.
En Cuba se transformó el sistema educativo, la nueva generación está muy bien preparada en muchas ramas de la ciencia, pareciera que dejaron guardados los instrumentos musicales o todo lo que se refiere al espectáculo, sin embargo sé que prevalecen los grupos musicales y la esencia del cubano sigue y quizás seguirá brillando en las marquesinas de todo centro de espectáculo por lo menos en este nuevo mundo porque, su estilo de hablar y su estilo de vida solo ha sufrido pequeñas variantes.

En verdad deseo que las cosas cambien como lo apuntaron los presidentes y que regrese la gran alegría y entusiasmo que solo ellos, los cubanos pueden regalarnos y que se comience a escribir la siguiente parte de la historia de la isla y que nos permitan conocer esa parte que nosotros no conocemos y aunque criticable, también entregó buenos números, creo que el cubano de hoy nos puede entregar su experiencia bajo un régimen como el que han vivido, finalmente deseo que ya aparezca el nuevo día de Cuba la bella.

lunes, 20 de abril de 2015

El tercer cielo



mejores padres, mejores hijos

viernes, 17 de abril de 2015

Lo que no nos dicen

mejores padres, mejores hijos
Lo que no nos dicen
Por Julio Torres.
Lo que no nos dicen los políticos en sus mensajes con motivo de las elecciones próximas, lo que piensan hacer durante su estancia en el congreso si es que resultan elegidos por nosotros los ciudadanos, han “desperdiciado” el valioso tiempo en los medios electrónicos en impopularidades a los oponentes y en auto adularse como poseedores de la “verdad” como lo hace cualquier predicador de cualquier religión, creo que debían utilizar ese valioso tiempo en tratar de convencernos a votar por ellos mediante propuestas y les tengo varias.
¿Por qué no trabajar en adecuar las leyes existentes en favor de
nosotros, el pueblo? Por ejemplo, hace algunos años aprobaron un impuesto a los autos nuevos con el argumento de que el que tiene más, que pague más, y lo único que consiguieron fue que en las plazas de trabajo de las armadoras de autos, muchos trabajadores perdieran su empleo porque la demanda de compra se redujo por falta de dinero, o la “verificación” que es causada por la mala calidad de la gasolina, pero resulta que ellos mismos aprobaron la compra de ese carburante a quien la produce con deficiencias.
El haber aprobado impuestos y reglamentos impositivos, desaniman la producción es otra decisión mala, ya que a mayor impuesto, menor producción y por ende, menores fuentes de empleo, lo cual nos sigue afectando directamente porque ese desempleo produce comercio informal que no percibe prestaciones y compite pérfidamente con la producción que se encuentra dentro de la ley, es entonces que la “piratería” o el contrabando se incrementa a niveles incontrolables.
La salud es el otro renglón crítico pues, la comercialización de las medicinas está sujeta a los caprichos de los intermediarios que impide una libertad de producción y consumo que tanto esfuerzo cuesta a los laboratorios por lo caro de los insumos y las leyes y reglamentos al negocio de la medicina hacen imposible que una familia que percibe salario mínimo tenga acceso a la salud de manera privada y el sector oficial de salud se ve rebasado en su poder de atención.
El sector de los “viejos” jubilados y pensionados que cada día ven “mermadas” sus posibilidades de lo mínimo necesario que les permita
sobrevivir por lo menos bien alimentados, es otro asunto pendiente desde hace muchos años, y los que no alcanzaron pensión o jubilación que no reciben ni siquiera un salario mínimo, pareciera que el estado lo que busca es que poco a poco desaparezcan del mapa de asentamientos humanos porque ya no alcanza el presupuesto.
Los efectos colaterales del sector educativo y sus manifestaciones civiles y que parece que no se dan cuenta que en sus manos se encuentra el
futuro cada día más incierto y la seguridad que por muchas estadísticas que se emitan, la realidad es otra, parece que a nadie le importa erradicar, sobre todo el robo pequeño que muchas veces deja al sufrido ciudadano sin dinero que cubra las necesidades de los siguientes días, pero que tiene que enfrentar todo porque quien está encargado de la protección del ciudadano pareciera no importarle o no está capacitado
en esos menesteres, o sus intereses están en otro lado.

Si hoy fuera navidad, mi petición sería que todos los políticos que pretenden nuestro voto, dejaran de lado las impopularidades, las muestras de poseedores de la verdad, y “prometieran” por lo menos que al llegar a su “distrito” tomarían algunos de los puntos aquí anotados y “trabajarlos” durante su gestión y con ello recuperar la “credibilidad
perdida desde hace varios sexenios” y finalmente, diseñar mensajes que logren colocarlos en las preferencias de sus votantes.

domingo, 12 de abril de 2015

Honor, virtud y justicia

mejores padres, mejores hijos
Honor, virtud y justicia
Por: Julio Torres.
Esta es la mejor definición de la conciencia, encuadrada en el departamento de los instintos sociales, se escucha bonito ¿No le parece? Pero una mala educación todo lo envilece, sin duda la conciencia es nuestro propio juez, ya que nos ayuda a conocer lo bueno y lo justo, manejando la inteligencia que crea las artes y las ciencias conforme a los conceptos: Honor, virtud y justicia, y reafirmando que todos los seres humanos nacemos libres, iguales y fraternos.
Como un buen propósito pediré a mi conciencia que me permita respetar los derechos de mis amigos, parientes y hermanos, de manera que el
concepto hermandad se cumpla como debe ser, y me permita cumplir con mis deberes, facilitarme el estudio de mí mismo que me auxilie en el proyecto de corregir mis defectos, disimular los de amigos y hermanos, pero aconsejarlos en la búsqueda de su evolución e indagar la forma de destruir los engaños que desvían la inteligencia y buscar una guía mientras esa facultad se desarrolla en mí.
La conciencia es como un maestro secreto que nos indica lo que es bueno y conveniente; pero en los actos del pensamiento, surge una palanca poderosa, fuerte y violenta a modo de rayo, conocido como la inteligencia, que ayuda a la conciencia facilitando la obra, por lo tanto podemos asegurar que estas dos grandes facultades colocan al ser humano en actitud de ser feliz y útil a sus semejantes.
El albedrío nace de la inteligente combinación de ideas, como la luz nace de la combinación de los siete colores primarios, de manera que si no
existe inteligencia no puede haber albedrío; el ser humano se distingue de los demás seres, sus impulsos son solo instintivos por la facultad de controlar esos instintos y su libertad de actuar de acuerdo con los impulsos exteriores o interiores y aún suprimirlos cuando la razón y la inteligencia se lo aconsejen.
La justicia es la voluntad de vivir honestamente, no dañar a un tercero y procurar el equilibrio entre el derecho propio y el ajeno; no podemos vivir aislados, hemos nacido como parte de una sociedad con el objetivo de ser útiles a nuestros semejantes y procurar ser justos; la conciencia desempeña un papel muy importante; nos sirve de guía, indica el camino que nuestra inteligencia examina y que la voluntad escoge; la tendencia final es la justicia, aspiración difícil, pero muy noble, los seres humanos
necesitan ser iguales y alcanzar la igualdad solo se consigue cuando sean justos.

Honor, virtud y justicia se traduce en progreso individual, necesario en la evolución social, así es el trabajo de la conciencia, como fuente de conocimiento reflexivo convirtiéndose en el mejor y más elocuente auxiliar de todo ser humano, porque le traza el camino por el cual puede llegar a ser útil a sus semejantes, labrando su propia satisfacción, porque utiliza adecuadamente las facultades que lo distinguen del resto de las
especies vivas.

jueves, 9 de abril de 2015

Vida libre de preocupaciones

mejores padres, mejores hijos
Vida libre de preocupaciones
Por: Julio Torres
Desde temprana edad he escuchado sobre “el mal” que ataca a todos los seres humanos, de todos los niveles sociales, de todas las razas, de todas las creencias, de todos los niveles de educación; pero entonces, si es una patología vigente en todos las personas, ¿qué es lo que ocurre con los científicos que se han rezagado en descubrir un antídoto?, esa enfermedad es la preocupación, parece inofensiva, pero cuántas personas han llegado hasta el suicidio.
Empecemos entonces por encontrar la diferencia entre el bien y el mal que pareciera la causa de esas ansiedades, nuestras creencias sociales y religiosas definen de una manera fanática el bien y el mal; argumentan sistemáticamente que  el mal pertenece al demonio y el bien a Dios, como si se tratara de dos contrincantes, sin concebir que ambos en realidad
proceden del mismo sitio más bien ambos mantienen el equilibrio suficiente que conserva la vida, resulta una falacia afirmar que haciendo el bien conseguiremos alcanzar la vida eterna, cuando que esa vida eterna ya la tenemos desde antes de venir a esta, o así lo entiendo, es parte de una lógica física o filosófica bastante estudiada por los seres humanos desde la noche de los tiempos.
Otra diferencia que debemos tener en cuenta es la virtud y el vicio, dos
elementos de equilibrio que permiten hacer bien las cosas o hacerlas mal, de manera que si tratamos de ser virtuosos y no conocemos los límites, ser demasiado virtuosos nos puede obligar a cruzar la delgada puerta que conduce al vicio, pero, entonces, ¿Qué es lo que debemos hacer y que ese equilibrio permanezca en la posición que debe estar? Es por eso que en primera instancia debemos dudar de todo cuanto nos
digan, porque nadie es dueño de la verdad, inclusive puede tratarse de una verdad a medias o una verdad nociva, lo mejor es aplicar una duda filosófica que nos indique el camino hacia una verdad congruente, pero sobre todo, una verdad que no deje lugar a dudas.
Debemos entender que cuando llegamos a este mundo lo hacemos de una manera totalmente inconsciente, nos hace sentir seguros ante cualquier situación , en nuestro corazón no existe la maldad aún, nada sabemos sobre el bien o el mal, sobre la virtud o el vicio, tampoco sabemos cosa alguna que se refiera a Dios, mucho menos sabemos sobre
la creación, una pregunta complicada: comprendemos al omnipotente como lo describe la religión o como lo conciben nuestros padres, tampoco entendemos la esclavitud en que han vivido por siglos en esta tierra y pretenden impulsar el estudio de la verdad que supongo que muchos de nosotros apenas logramos comprender parcialmente.
Al paso del tiempo nos van inculcado una serie de mentiras con piel de verdades, que además pretenden que las aceptemos por todos los medios, pudiera ser inconsciente, porque así lo hicieron con nuestros padres y hasta que tenemos uso de razón con determinados
conocimientos podemos eludir tremenda serie de imposiciones que solo generan más ignorancia, colocándonos indefensos ante los ambiciosos y con ello eliminar las preocupaciones.

Un recurso casi infalible es hacer una meditación sobre el asunto en sí, es decir, preguntarnos ¿qué deberes tenemos hacia nosotros; con nuestros semejantes y con nuestro Dios? Y luego trazar la medida que nuestra inteligencia juzgue conveniente y liberarnos de esa enfermedad llamada preocupaciones que en el cuadro de enfermedades parece inofensiva.

martes, 7 de abril de 2015

Hoy la historia sin fin

mejores padres, mejores hijos
Hoy la historia sin fin
Por Julio Torres
Revisando algunos textos en busca del tema de hoy, encontré que la historia sin fin es algo serio, y dice más o menos así: “En el tiempo en que se cumplen setenta años de la gran victoria de Nabucodonosor, después de dieciocho meses de guerra contra las feroces tribus de Judá y Benjamín, últimos restos del pueblo israelita, que no satisfecho de la ruina de las otras, proclamó la esclavitud o la muerte de todas las naciones que no reconociesen su gobierno nefando”; cualquier semejanza con historias actuales ¿Será mera coincidencia?
Salomón había levantado un templo con el objetivo de civilizar al mundo
de entonces y adorar al Dios de la paz y la fraternidad universales, pero quienes sucedieron a Salomón, como por arte de magia, lo edificado se fue destruyendo paulatinamente por medio de las decisiones de los herederos y cuando el último rey de la raza de David, redujo a la esclavitud a esas tribus bárbaras y trasladadas a Babilonia, dejaron de horrorizar al mundo con sus crímenes espantosos.
“Al conmemorar la corte de Babilonia, dice Nabucodonosor, la gran victoria de mis antepasados sobre los israelitas, y la primera en que mis pueblos se ven dignamente representados, deseo principiar nuestros trabajos con una acción que transmita nuestro nombre a los siglos venideros y que en esta capital del mundo civilizado se proclame la
libertad del género humano y que cese la explotación del hombre por el hombre”.
La intolerancia y el fanatismo abolieron la libertad de conciencia y generalizaron la barbarie de que el sabio salomón había salvado al pueblo hebreo y hoy las circunstancias son bien diferentes; ¿Por qué el hijo ha de responder de las culpas del padre? Que semejante doctrina la profese una nación ignorante o de conciencia extraviada por la ambición de su gobierno majadero, en una hornada de monstruos, es un hecho positivo, aunque doloroso.
Los discursos actuales manifiestan que lo hecho por la administración pasada no está bien y que por lo tanto, se borra todo lo anterior y se establece la nueva idea y después habrá que “pagar” al precio más alto del mercado las acciones
“nuevas” y nuestros hijos estarán comprometidos por el resto de su vida, pagando los dispendios de los gobernantes que descalificaron lo anterior.

Es posible que la solución más efectiva sea continuar los proyectos iniciados por el mandatario anterior, de no ser así, pienso que habremos de preguntarnos: ¿Debemos continuar como “república” o será conveniente dirigirnos hacia la monarquía? o ¿Acudiremos a los sueños como algunas personas en la búsqueda en la búsqueda de soluciones? Yo creo que lo más importante es que todo gobernante debe tener siempre presente “liberar al cautivo, dar a cada quien lo que le pertenece y hacer
que se cumpla la ley y se proteja al débil contra el fuerte y que el pueblo goce de verdadera libertad de trabajo y empresa con la libertad de comercio mediante impuestos proporcionales a sus ingresos y mecanismos de auditoria popular cuando se le pidan cuentas; acepto de antemano que todo lo anterior puede ser un sueño personal, pero tan vez algún día esto se pueda hacer realidad.

miércoles, 1 de abril de 2015

El vicio, pasión y fanatismo

mejores padres, mejores hijos
El vicio, pasión y fanatismo
Por: Julio Torres
Vicio, pasión y fanatismo, pareciera que estoy hablando de “pecados capitales”, pero de ninguna manera, hablo de vicio, pasión y fanatismo, como tres factores que más han dañado a la humanidad desde que se tenga memoria, y claro, me dirá usted que prácticamente se trata de lo mismo con distinto nombre, sin embargo, quiero acudir a una cita de Confucio cuando señala que: Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como “amos” que nos dominan sin remedio.
Hacer una lista de los vicios puede complicarnos la idea de este
reportaje, pienso que cada uno de nosotros debemos pensar en una actividad personal que nos ubique en el nivel de vicio calificado consciente o inconscientemente; ya sea el fumar, beber y hasta comer, de manera que la mejor forma de hacerme entender es haciendo una definición de lo que entiendo por vicio que no es otra cosa que “el contentar mis deseos”.
Quizás una taza de café después de una magnífica comida sea lo más
adecuado y acompañada de una copa de un coñac de mediana o gran calidad, conforme a las reglas viticultoras conocidas, y cerrando el cuadro con el humo y aroma de un excelente tabaco, así que, café, coñac y tabaco nos va a proporcionar una gran satisfacción además de una “imagen social” relevante.
Hasta este momento esta pequeña celebración puede considerarse inofensiva y todo termina cuando se da por terminada “la celebración” y como en los cuentos, “vivieron muy felices”, pero resulta que a alguno de
los comensales, le quedó un pequeño espacio que merece una segunda o tercera copa de coñac y pues, pedir otro café y otro tabaco y la acción se puede repetir una y otra vez, tantas veces como se requiera “contentar el deseo”, en ese momento cruzamos la delgada línea entre el gusto y el vicio.
La pasión generalmente la vinculamos con el enamoramiento, pero en este caso, implica contentar el deseo y si se pierde la dimensión de esa pasión, sin remedio nos conduce al vicio de la pasión, pero tal vez el más
peligroso de todos sea el fanatismo, porque el juego nos fanatiza, la religión nos fanatiza, “la jugada del dominó” también nos fanatiza, inclusive la lectura, en fin, todo cuanto podemos implementar puede apasionar, y entonces ¿Qué hacer?
Regresando al pensamiento de Confucio: Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos. Así es, nos manejan como si fuéramos sus fieles sirvientes, capaces de sucumbir al menor mandato, si se trata del tabaco y se ha terminado a las dos de la
madrugada, lo conseguimos con la audacia de un adolescente, si la pasión por la amada se exagera lo suficiente, nuevamente resultamos “atrapados” pero el fanatismo es quizás el peor de todos porque el papel que la conciencia juega puede aniquilarnos irremediablemente.

El consejo adecuado creo deberá ser el siguiente: vicio, pasión o fanatismo exagerado resulta nuestro gran enemigo, pero no debemos tratar de erradicarlos, simplemente controlarlos, y no permitir jamás que ellos nos dominen, no olvidar que ese es el trabajo de nuestra conciencia, la que nos indica el camino correcto en cada uno de nuestros actos, escuchemos la voz de la conciencia como si se tratara de la voz Divina que nos indica que hacer y cómo hacerlo, no dejen que vicios pasiones y
fanatismos se conviertan en amos y dueños de su vida, alguien dijo: “Es un lujo estar vivos, es un privilegio poder amar”.