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martes, 25 de marzo de 2014

Libertad completa

mejores padres, mejores hijos
Libertad completa o completa libertad, la realidad es que nos necesitamos unos a otros, pero, ¿cuál será la libertad completa?, desde el momento en que dos personas se reúnen, asumen derechos que respetar, pudiera no existir la libertad completa, obligación de respetar derechos ajenos es un derecho que procede de la naturaleza. Estos conceptos me sorprendieron durante una “reunión amistosa” hace muchos años, donde comprendí el asunto de la comunicación entre este mundo y el otro.
En efecto, lo que hasta ese momento era una fantasía casual en el cine o en las novelas, me produjo una especie de curiosidad nunca antes observada, comprendí que se trataba de algo totalmente distinto a todo cuanto había conocido, un grupo reducido de personas, formaba un circulo alrededor de una mesa, una señora, mantenía los ojos cerrados, pero contestaba cuanta pregunta le dirigían los asistentes, el lugar donde esto ocurría de ninguna manera era lujoso, más bien sencillo, sin embargo, lo que allí se trataba, suministraba un gran paquete de conocimientos que hablaban de: Libertad y esclavitud, pensamiento y consciencia, libre albedrío y fatalidad, además de porvenir y una serie de asuntos fascinantes.
Se trataba de una comunicación entre esas personas y otras que hablaban por medio de esa señora que permanecía con los ojos cerrados, luego, alguien pregunto: ¿Existen hombres que están condenados por la naturaleza a ser propiedad de otros? Y de inmediato contestó la voz de la señora que dijo: Cualquier sujeción total de un ser humano es contraria a la ley divina, la esclavitud es un abuso de fuerza, que desaparece con el progreso, como emigrarán poco a poco todos los abusos. La esclavitud forma parte de las costumbres de algunos pueblos, algún día se conseguirá que todas las personas realmente se vean como hermanos.
Me explicaron que el evento en el que me encontraba se denominaba “meditación espiritista” que se ha practicado desde tiempos remotos, inicié entonces una investigación seria y encontré infinidad de contenidos que de ello hablan, inclusive se encuentran a la venta en muchos mercados en el mundo, por todos los medios a nuestro alcance, pero como accidentalmente estaba interrumpiendo la actividad, decidí guardar silencio, a partir de ese momento los asuntos comentados dieron un giro entre el bien y el mal.
Habla entonces la señora con los ojos cerrados, “el mal siempre es mal y todos sus sofismas nunca lograrán que una mala acción se convierta en buena; pero la contribución del mal es concerniente a los medios que se tienen a mano al entender lo sucedido, el que saca provecho de la ley de esclavitud es siempre culpable de una violación de la ley natural, pero en esto, como en todo, la culpabilidad es relativa, habiendo llegado la esclavitud a ser costumbre en algunos pueblos, el ser humano ha podido aprovechar de buena fe una cosa que le parecía natural, pero desde su razón, desenrollada o ilustrada, sobre todo por las luces de la educación, le ha hecho ver en el esclavo un igual suyo”.
En la humanidad existe una desigualdad natural sobre las aptitudes, en
consecuencia, suele colocar a ciertas razas humanas bajo la dependencia de otras, transfigurada en “servidumbre”, pero por fortuna existen casos en los que se ha abolido esa práctica, elevando a sus empleados a nivel de seres humanos, más o menos iguales, con derechos similares, pero lo mejor es que le han dado a esas personas la libertad de pensar, pues, mediante el pensamiento, el ser humano disfruta de una libertad sin límites, lo más importante es que se convierte en un ser responsable de lo que piensa.
Ahora va a conocer otra cualidad, la libertad de consciencia, como pensamiento íntimo, propiedad absoluta de todos los seres humanos, comprenderá que “el que ha hecho” todo lo que existe, “arregla las cosas con leyes naturales” y los seres humanos arreglan las cosas con leyes humanas, claro, con el riesgo que ello implica, cuando se diseñan interferencias a la libertad de consciencia o libertad de pensamiento, obligando a sus iguales a comportarse de un modo distinto al que piensan, convirtiéndolos en hipócritas, es cuando los conflictos crecen.

Desde aquí, ahora y para siempre, no me cansaré de elevar una plegaria en honor a la libertad completa, la libertad de consciencia y  la libertad de pensamiento, de tal suerte que la experiencia vivida con la práctica del espiritismo, con fines de estudio, abrió un abanico de luz en el conocimiento de los seres humanos aquí y después del viaje obligado, llamado muerte, el espiritismo ha dejado una huella indeleble en mi consciencia, me permite comprender abiertamente mi libertad de pensar, esto es, mi libertad completa.